concierto al mar
Arandelas de hierro y laca acrílica.
El mar dirige la orquesta del color: las burbujas ascienden, se transforman en música y dibujan en el espacio una sinfonía de luz y movimiento.
“El color es una fuerza que influye directamente en el alma.” Kandinsky

Concierto - 80Øx190cm
Frente al horizonte, donde el mar y el cielo se encuentran en un diálogo infinito, se alza Concierto al Mar, una escultura que convierte el espacio en emoción y la materia en poesía.
Su forma ascendente evoca una nube de burbujas de colores que emerge desde las profundidades marinas impulsada por la fuerza de la vida. Como notas musicales suspendidas en el aire, estas esferas parecen elevarse desde el agua para componer una sinfonía visual que celebra la belleza, la diversidad y la unión.
Cada burbuja posee una voz propia. El rojo vibra con la energía de la pasión; el naranja transmite cercanía y calidez; el amarillo irradia alegría y luz; el verde aporta equilibrio y esperanza; el azul invita a la contemplación del horizonte; el índigo despierta el misterio y la reflexión; y el violeta inspira creatividad y trascendencia. Juntos forman una armonía cromática que transforma el color en música y el paisaje en una experiencia sensorial.
La luz del sol atraviesa la escultura y la convierte en una obra viva. Durante el día, los reflejos del mar y las sombras cambiantes dibujan nuevas composiciones sobre el entorno. Al atardecer, los colores se funden con el cielo y el agua, mientras que la noche la transforma en una presencia luminosa que continúa dialogando con el paisaje.
Pero Concierto al Mar es también una metáfora de la comunidad. Cada esfera representa a una persona, una historia, una experiencia única. Unidas, forman una estructura sólida y abierta, recordándonos que la verdadera fuerza de una ciudad nace de los lazos que conectan a quienes la habitan.
Como una gran partitura abierta frente al mar, la obra invita a detenerse, escuchar y contemplar. Nos recuerda que la armonía no surge de la uniformidad, sino de la convivencia de voces distintas que encuentran un ritmo común.
En este concierto permanente de luz, color y movimiento, el mar dirige la orquesta, el viento marca el compás y el espectador completa la melodía.
